Un invento fundamental: la imprenta de Gutenberg

 

 

 Tal día como hoy, Gutenberg imprimió la primera Biblia.

 Se atribuye el invento de la imprenta al orfebre alemán Johannes Gensfleisch, más conocido como Gutenberg, que era
el nombre de la hacienda de su familia, una de las más importantes de la ciudad de Maguncia (Mainz).

 La clave de su aportación consiste en mejorar un invento que se vislumbraba en Europa desde los albores del siglo XV pero que debe mucho a la técnica oriental.

 El papel artesanal nació en la China milenaria y se atribuye la técnica a Ts’ai Lun , en el 105 a. C., jefe de los eunucos del emperador y al frente de los suministros de la Casa real. En una época de gran extensión burocrática.

 Ya en la Edad Media serán los árabes quienes constituyen el nexo del acceso de Occidente a los prodigios de Oriente y la península Ibérica receptora privilegiada de los mismos. Del año 1056 data la primera referencia de un molino papelero en las afueras de Játiva. Incluso se conoce el nombre del dueño, Abu-Masafya o Abu-Mescufá.

 Pero volviendo a Gutenberg. Éste se unió desde joven al gremio de orfebres pero también trabajó como estampador de láminas, tarea que le atraía enormemente y donde no cejó en experimentar. Se tienen noticias de él a través de las sociedades que formó con Andrés Heilman y Adreas Dritzehen (sus herederos le demandarán), siendo muy conocido el pleito que mantuvo con el banquero Johan Fust con quien se había asociado junto a Peter Schöffer. Fust le prestó en 2 ocasiones 800 florines pero Gutenberg no pudo devolverlos, de ahí que en el Salterio de Maguncia de 1457, que es el primer libro que lleva los nombres de sus impresores, aparezcan los de Fust y Schöffer.



 Gutenberg acabó arruinado y sólo al final de su vida tras instalarse nuevamente en su ciudad natal, Adolfo II de Nassau, arzobispo y elector de la ciudad, le recompensó con el título de Gentilhombre y una renta.

 El tipo de impresión que había en Europa anteriormente a Gutenberg, es lo que se denomina xilografía. También proveniente de China, consistía en trabajar tanto el texto como las ilustraciones en hueco sobre una tabla de madera, se acoplaba a una mesa de trabajo de madera y se impregnaban de tinta (que podía ser negra de carbón o metaloácidas para darle color) que se adhería al papel con un rodillo. El desgaste de la madera impedía hacr muchas copias con el mismo molde por lo que la producción de libros era muy lenta. El resto de libros y documentos seguían siendo escritos a mano, dentro de la larga tradición monacal que había en Europa.

 En esa rápidez de producción y en la perfección de tipos móviles ya existentes, radicará la impronta de Gutenberg, cuyo modelo de imprenta tipográfica sí se mantendrá sin variaciones hasta la Revolución Industrial (mediados del s. XVIII-principios s. XIX). Adaptó las prensas que se usaban para moler la uva en la elaboración del vino, fabricó los tipos móviles de plomo y empleó la aportación de Schöffer de utilizar tintas más densas. Cada tipo era una letra, y se partía de un repertorio de 150 tipos entre minúsculas, mayúsculas, números, signos y tipos sin relieve para los espacios en blanco. La letra sería la común entonces, la gótica aunque hacia el 1500 se adaptará la humanística. Cada tipo se colocaba alineado sobre una vara de madera y el total de líneas quedaban encuadradas en una caja o galera. Se embadurnaban los tipos de tinta y la impresión se obtenía de la presión de la galera contra el papel mediante la prensa.


 El resultado no sólo es de una belleza espectacular sino de una técnica portentosa dado que siendo un libro impreso mantenía la apariencia de un códice manuscrito (por ejemplo los primeros libros impresos no se paginaron entre otros detalles). Esa característica es la que presentan los libros incunables que son aquellos impresos con anterioridad a 1500.

 De entre los 3 ó 4 libros que imprimió Gutenberg, su obra más célebre es la Biblia conocida como Biblia de Gutenberg o de 42 Líneas, llamada así por ser 42 el número líneas que conformaban cada una de las dos columnas que ocupaban cada una de las 1.280 páginas. Escrito en latín según la tradición de la Iglesia quien usaba el texto fijado por San Jerónimo y conocido como la Vulgata. Será precisamente el reformador Lutero quien preconice una traducción del texto bíblico a las lengaus vernáculas. De la imprenta de Gutenberg salieron 120 ejemplares en papel y 20 en pergamino (en piel de vitela). Cada una de las ilustraciones fueron pintadas a mano y los tomos se embellecieron indistintamente. Se conservan 45 ejemplares.

 
 A partir de la imprenta de Gutenberg, no ya el mundo de la escritura o los libros sino el de la cultura en general experimenta una auténtica revolución. Al compás del Humanismo y el Protestantismo, Europa está ávida de escritura y la imprenta será decisiva para difundir tales ideas. Además la lectura dejó de ser una actividad ocasional de monjes o aristócratas intelectuales y la burguesía encontrará en ella un medio de conocimiento y mejora social.
 
* Fuentes:

– Arte de leer escrituras antiguas. Romero Tallafigo, Rodríguez Liáñez y Sánchez González. Universidad de Huelva, 1995.

– Hª del Libro. Apuntes de margarita Gómez Gómez. Universidad de Sevilla .

– La impresión y el comercio de libros en Sevilla s. XVI. Carmen Álvarez Márquez. Universidad de Sevilla, 2007.

 

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